lunes 26 de octubre de 2009

Regalando sal: Un palazo de alegría.


Dibujo Viejo. Se nota por los trazos.

Ayer el Blog tuvo un boom de visitas inexplicable: Una visita. Mía. Fue por error. Yo quería entrar a ver el gran DT. Pero vale igual,vale igual.

domingo 30 de agosto de 2009

Sssshhh

Cuando se dibuja a consciencia, lo dificil de dibujar no es dibujar en sí. Lo complejo de la cuestión [y uso la palabra complejo por algo] es que toda vez que se traslada la punta del lapiz al papel, a mitad de camino uno se tiene que topar con uno mismo.
Y la primer persona de la que el hombre común quiere escapar, es de uno mismo.
La primera vez que dibujé a consciencia me pasó eso. Pero si volví a hacerlo no fue por valiente, sino por olvidadizo.

lunes 15 de junio de 2009

Maxima Velocidad

Absolutamente todo en este dibujo me cae bien.

lunes 2 de marzo de 2009

martes 30 de diciembre de 2008

Exposición


sábado 27 de diciembre de 2008

Pic Nic


Sobredosis de Calvo, entre el encabezado y el nuevo post.
Un dibujo semicursi empalagoso, macanudo, con tendencia al infanitilismo.
Me pone de buen humor.
Probablemente porque todos tenemos un niño adentro nuestro. Y si no lo tenemos, seguramente lo querríamos. Como Michael Jackson, pero en un sentido mas metaforico y menos perverso.

martes 23 de diciembre de 2008

Pensamientos Coleridgenses


Ultimamente me levanto muy "naive" de la cama. Es como haber perdido la fe poetica y haberla sustituido por una horrible "capacidad de asombro"...Que horrible es la infame "infinita capacidad de asombro". Esa misma que te genera sorpresa a raíz de tonterías, como el color del cielo, el sabor del bife, o la textura de un papel secante. "No perder la capacidad de asombro" como tanto recomiendan algunos tontamente, es tender a concluir tonterías. Es desear vivir teniendo inexperiencia.
La fe poetica en cambio, es algo totalmente diferente. No es un mero juego de ingenuidad, ni de ignorancia, sino una complicidad con la realidad que el autor construye para nosotros. Es el resultado de una conexión entre una buena narración y un lector receptivo, o colaborador.
Coleridge no lo habrá pensado así, pero creo que en la misma vida, la fe poetica es indispensable. Lo complicado de la aplicación de esto es que no todo el mundo escribe para nosotros. Entonces la busqueda de un cómplice para una realidad construida en sociedad, se vuelve austera. Tanto, que uno mas probablemente acaba con menos de lo que tenía, si es que eso es posible.
Más aún en este mundo post moderno, donde la posibilidad de sentir que nadie escribe para nadie, es muy grande.